Que Islandia está de moda lo sabemos todos. Que la manera más fácil y cómoda de descubrirla es dar la vuelta a la isla por la N1 en jeep, también es un secreto a voces. Pero que en Islandia se realizan actividades de aventura como escalar por las paredes de hielo de cualquiera de sus glaciares, parapente en sus acantilados bañados por el atlántico, buceo entre placas tectónicas y en la que dicen que es una de las aguas más cristalinas del mundo, eso… eso no lo saben todos.

Y es que a cada paso, Islandia es una caja de sorpresas. Entre sus nombres imposibles, se esconden maravillas naturales tan espectaculares como difíciles de pronunciar.

Para todos quienes se atrevan a desafiar la tierra del fuego y del hielo, estas son algunas de las actividades para añadir a la lista.

Escalar las paredes de hielo de cualquiera de sus glaciares

Islandia ocupa, actualmente, una superficie de 103.000km2. Es decir, una quinta parte del territorio español. Si además tenemos en cuenta que la parte central del país es inaccesible durante la mayor parte del año, debido a su abrupta y cambiante geografía, y que un 10% del país está cubierto de hielo; sus habitantes no han tenido más remedio que hacer uso de su imaginación y recursos, y aprender a aprovechar sus paredes para escalar sobre hielo, a falta de montañas.

El más común es el glaciar Sólheimajökull, localizado en sur del país. Durante los días de verano, decenas de turistas, todos bien equipados con crampones, piolets y cascos para caminar por la superficie de uno de los glaciares más grandes del país, se animan a escalar por sus paredes de mil y una tonalidad de azul.

Safari en busca de las auroras boreales

Sí, en Islandia también se sale de safari. Y aunque en el país abundan los renos, caballos únicos islandeses, ballenas y orcas, y zorros árticos; el término “safari” también se utiliza para describir la salida en jeep en busca de las auroras boreales en los meses de Octubre a Marzo. Un fenómeno natural tan increíble que cuesta describir con palabras.

Lo mejor? Venir a Islandia, o cualquier otro territorio cercano al Círculo Polar Ártico, alejarse de cualquier luz artificial, como casas o coches, y mirar al cielo en noches oscuras y estrelladas (o sea, sin nubes).

Hay quienes prefieren contratar excursiones. Sin embargo, esto no te asegura que las vayas a ver. Si es así, y tienes la suerte que aparecen, no necesitas más que mirar al cielo y disfrutar de ese maravilloso espectáculo.  

Volar en parapente sobre los acantilados del sur

Las playas del sur de Islandia, cubiertas de arena negra volcánica, rompen con su monotonía cada cientos de kilómetros con la aparición de altísimos acantilados que parecen reposar sobre el atlántico.

En muchos de ellos, se realizan vuelos en parapente para conseguir la mejor perspectiva de la isla: desde lo más alto. Sin embargo, el lugar más recurrido para realizar este tipo de actividades es la península del Dyrhólaey, con vistas a la turística playa de Reynisfjara por un lado, y al arco de piedra natural, por el otro.

Buceo entre placas tectónicas en Silfra

Del hielo y del cielo.. al agua!

Y es que Silfra se sitúa, actualmente, como unos de los destinos más importantes del mundo en cuanto a actividades subacuáticas se refiere, como el snorkeling o el buceo.

Dejando a un lado la espectacularidad de la transparencia de su agua, que llega a ofrecer una visibilidad de hasta 100 metros de distancia, lo que hace más auténtico y original al lugar es, ni más ni menos, que su creación. 

Y es que Islandia aparece dividida en dos de manera vertical debido a la separación de las placas tectónicas de Norteamérica y Euroasia, que casualmente pasa por el parque nacional de Þingvellir, a pocos kilómetros de Reykjavik y donde se encuentra el río Silfra.

Cada año, las placas se separan una distancia adicional de 2 cm, lo que hace que la fisura del río, que desemboca en el lago Þingvallavatn, se convierta en un lugar mágico para realizar buceo.

A una temperatura de 0ºC y tras un ritual de vestimenta, uno puede sumergirse entre continentes, aunque sea por unos minutos.

Esquí en Reykjavik

Un dicho islandés dice: «si te pierdes en un bosque, ¡levántate!”, refiriéndose a la plana geografía del país, que se caracteriza por la falta de altas montañas y de vegetación boscosa, por lo que hace casi inexistente la aparición de pistas de esquí en invierno.

Aunque algunas como las de Bláfjöll y Skálafell, en la periferia de Reykjavik, son las favoritas de los locales, casi todos escapan del invierno del país en busca de mejores pistas, en los Alpes Suizo/Austríacos, o el calor de las Islas Canarias.

Zodiak en Joküllsárlon

Visitar la playa de diamantes mola. Pero hacerlo subido a un zodiac (embarcación pequeña) mola más!

Joküllsárlon, también conocido como la playa de diamantes, por los pequeños (y no tan pequeños) bloques de hielo que reposan sobre la arena negra volcánica de la playa, ofrece la posibilidad de adentrarse en sus aguas con una embarcación anfibia, con más de 40 personas a bordo, o con los pequeños y casi privados zodiacs.

Estas pequeñas lanchas, con un máximo de 5/6 personas a bordo, permiten quedarse a pocos metros de los icebergs, que dejan entrever solamente una octava parte de su tamaño real en la superficie exterior.

Eso sí, en cualquiera de los casos está prohibido abandonar la embarcación. 

Consejo de viaje:

Sea cual sea la actividad que decidas realizar durante tu viaje por el país, no olvides adquirir

seguro de viaje que se adapte a tus necesidades.

Si tu viaje a Islandia incluye algunos de estos planes de turismo activo, no dudes en adquirir un seguro de ski, si solo vas a practicar deportes de nieve, o el seguro multi-deportes– para cubrir otras actividades como trekking, buceo, parapente, etc.

Si, en cambio, tu viaje a Islandia es eminentemente turístico y decides incluir actividades deportivas muy esporádicas o de poco riesgo, siempre tienes la opción de elegir un seguro de viaje que permita contratar ampliaciones de turismo activo.

De viaje o deportivos, estos seguros incluyen coberturas de asistencia médica por enfermedad o accidente, repatriación, problemas con el equipaje o los vuelos y daños a terceros. La anulación de viaje es un plus que deberías estudiar contratar por si debes anular un viaje caro como a Islandia si algún problema importante te impide viajar.

Es importante informarse en las condiciones generales y particulares sobre las coberturas y exclusiones de tu seguro de viajes, con el fin de elegir la póliza más adecuada a las necesidades del deportista y viajero.

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