Este post fue previamente publicado en la web de Chasingthedonkey.com en su versión original en Inglés


A lo largo de sus 378 km, la costa del mar Negro búlgara esconde ciudades tan mágicas como Sozopol, cosmopolitas como Varna o históricas como Burgas… Todas ellas incluidas, las siguientes 5 poblaciones destacan entre aquellas que no deben dejar de visitarse al recorrer la costa este del país.

Burgas

Con el mayor puerto de carga del país, Burgas se sitúa como una de las principales ciudades de Bulgaria. Sus conexiones terrestres, marítimas y aéreas a nivel internacional hacen que la ciudad haya crecido tanto en habitantes como en importancia turística e industrial en los últimos años.

Aún y no tener un encanto especial significativo, utilizada como base para recorrer la costa de mar negro búlgaro y debido a su cercanía a poblaciones como Sozopol y Nessebar hacen que sea considerada una parada obligatoria en cualquier recorrido por el país. Además, gracias a su gran oferta en lo que a museos se refiere, Burgas ha sido reconocida como una de las ciudades del país más activas culturalmente; el museo de arqueología, la Ópera de Burgas para los eventos musicales y teatrales, y la casa museo de «Petia Dubarova», una de las más reconocidas poetisas que falleció con tan solo 17 años, son solo un pequeño ejemplo de ello.

Pero su oferta no solo incluye espacios culturales para todos los gustos y edades. La ciudad de Burgas se organiza a partir de grandes espacios verdes, entre el que destaca “el Jardín del mar”. Éste, cubre más de 800 decáreas y delimita con el paseo marítimo y toda la gran cantidad de bares que ocupan la mayor parte del malecón adornados con cosmopolitas decoraciones caribeñas. Un espacio para disfrutar en familia o amigos en cualquier estación del año y en la que parece siempre haber algún que otro evento organizado.

Qué ver y hacer en Burgas?

– Recorrer una de las calles peatonales/comerciales más largas del país, la Aleksandrovska Str.

– Desconectar recorriendo “el Jardín del mar”

– Visitar cualquier de sus 10 museos, sin perderse el Museo etnográfico de la ciudad

– Escaparse a cualquiera de las poblaciones cercanas; Sozopol o Nessebar

– Acercarse un poco más a Russia y Georgia tras caminar por el embarcadero de la ciudad

Sozopol

Sozopol, a tan solo 35km de Burgas, es una de las poblaciones con más encanto del país y a su vez más antiguas.

Recorrer su antiguo casco histórico es trasladarse en el tiempo al siglo XVIII, donde las calles siguen empedradas y las construcciones de madera y piedra, siguiendo el estilo arquitectónico del mar negro, se mantienen intactas.

Construida sobre un península artificial que se adentra al mar, el pintoresco “old town” deja el puerto de la ciudad a un lado. Al otro, la nueva y cosmopolita ciudad de Sozopol, con su playa repleta de turistas, se alza rompiendo con cualquier tradición arquitectónica.

Varna

Varna, también llamada “la capital del mar negro” debido a su importancia tanto cultural como económica, conecta con más de 35 países y 100 ciudades del mundo a través de su moderno puerto, su estación de tren y su aeropuerto internacional. La ciudad centra cada vez más su economía en el sector turístico proveniente mayormente de países vecinos como Rumanía, a pocos kilómetros al norte; Ucrania y Moldavia al este cruzando el mar negro, y del resto de los países limítrofes: los Balcanes y Turquía.

Con anchas avenidas, herencia de la época comunista búlgara, y edificios de estilos arquitectónicos importados de Europa occidental, Varna una de las paradas obligatorias al visitar Bulgaria. Posiblemente sea, tras Sofia, la ciudad con más variedad de oferta cultural. Además, Varna también alberga hoy en día, sedes como el Palacio de la cultura y el deporte, y el Centro de Festivales y Congresos del país.

Qué ver y hacer en Varna?

– Visitar su museo arqueológico con la colección de restos de la Necrópolis Calcolítica de Varna: el tesoro de oro más                     antiguo del mundo encontrado hasta hoy

– Al igual que pasaba en Burgas, Varna también tiene su propio “Jardín del mar”, un gran espacio verde a orillas del mar             negro que se convierte en escenario de multitud de celebraciones y espectáculos al aire libre en verano

– Sentarse y disfrutar de un refresco en “el Cubo”, el bar de playa más famoso de la ciudad

Kaliakra cape

Más que un pueblo, Kaliakra forma parte de una reserva natural y arqueológica. Es la “parada obligatoria” más al norte de entre las mencionadas, y de obligada visita al recorrer la costa del mar negro.

Sus acantilados, de más de 60 metros de altura, sobresalen en forma de península rocosa ofreciendo una panorámica espectacular de la costa búlgara.

Balchik

Balchik se podría considerar tan encantadora como pequeña. Aunque muchos ven en ella un lugar idílico donde disfrutar de las vacaciones de verano, los locales temen que pase a ser un destino vacacional y de fiesta durante los meses de verano, debido a la velocidad con las que nuevas edificaciones de segundas residencias y apartamentos de verano se han ido construyendo en los últimos años.

Y es que es realmente tan pintoresca, que hasta la Reina María de Rumanía mandó construir un palacio con más de 65.000m2 de jardines alrededor. Además, debido a su interés personal por la teología, el espacio también cuenta con edificaciones llenas de simbología de cualquiera de las religiones existentes.

PINTEREST!

error

Marina-Paul.com en Redes Sociales