Dubrovnik, conocida como “la Perla del Adriático”, tiene mucho más que ofrecer a parte de disfrutar de las cristalinas aguas que bañan la ciudad. Conjuntos históricos, fuertes de piedra del siglo XI, circuitos de senderismo, etc.. no dejan indiferente a ningún viajero, sean cual sean sus preferencias.

Estas son las 10 cosas que ver y hacer al visitar Dubrovnik:


1. Recorrer el casco antiguo y su muralla

El casco antiguo de Dubrovnik, la parte más visitada por los turistas, está totalmente amurallada por paredes que llegan a alcanzar los 3 metros de grosor y los 25 de altura.

Éstas, consideradas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1979, han ejercido durante años un papel de vital importancia contra los continuos ataques de los venecianos primero y los otomanos después, ya que suponían la única defensa efectiva.

Recorrer sus casi 2km es muy sencillo y nada barato. A lo largo de la ciudad se organizan varias entradas para acceder a lo más alto y poder dar la vuelta completa al casco viejo de la ciudad.

El precio? 120 HRK (Kunas – 15€) para adultos, y 30 Kunas (4€) para jóvenes (5-18) y estudiantes, con derecho a la visita del fuerte de Lovrijenac incluida.

 

2. Descubrir la ciudad más allá de sus murallas: el barrio de Lapad

Aunque la ciudad nueva de Dubrovnik no tiene tanto encanto como su “old town”, bien merece una visita durante el viaje por la costa croata.

La pequeña península de Lapad es la más cercana e interesante para descubrir. Una gran zona verde ajardinada, con mil y un sendero para recorrer, ocupa la mayor parte del territorio marcando la frontera, muchas veces en forma de acantilado, entre la ciudad moderna y el mar Adriático.

3. Desconectar en el Puerto de Gruž

Siendo la principal entrada marítima de la ciudad, Puerto Gruž recibe centenares de cruceros anuales, sobretodo en época estival, provenientes de Italia (Bari) y ciudades vecinas croatas, o grandes cruceros que recorren el Mar Mediterráneo y paran, por unas horas, en Dubrovnik.

Puerto Gruž se sitúa entre el ya nombrado barrio de Lapad y el barrio de Gruž, al que da nombre… o es al revés? Sin duda, un lugar perfecto para escapar del bullicio de su “old town” y recorrer sus muelles entre cruceros y barcos pesqueros.

 

4. Obtener las mejores vistas de la ciudad desde el monte Srđ

La mejor forma de conseguir una buena panorámica de la ciudad es siempre desde las alturas, en este caso, desde el Monte Srđ, a 412 metros.

Se puede acceder a su cima a pie, mediante una serpenteante caminata de aproximadamente 45 minutos de duración, o a bordo del teleférico de la ciudad.

 

5. Hacer una excursión a la isla de Lokrum

Múltiples compañías ofrecen tours diarios en barco a la isla de Lokrum, donde puede visitarse el monasterio benedictino y el pequeño jardín botánico, relajarse entre su vegetación recorriéndola a pie, o disfrutar de cualquiera de sus playas.

El trayecto a esta Reserva Natural de la UNESCO se realiza desde el puerto viejo de Dubrovnik y cuesta alrededor de 80 kunas, poco más de 10€, dependiendo de la compañía.

6. Cenar en “Prijeko Street”

Cuando el Sol desaparece, las luces de la calle Prijeko se encienden para marcar lo que puede llegar a ser una noche muy larga, entre ensaladas Šopska, postres de Baklava, y Rakija, la bebida alcohólica nacional.

Prijeko es una de las infinitas y pequeñas calles peatonales (como todo el casco antiguo de Dubrovnik) paralela a “Placa”, la avenida principal. En ella, decenas de restaurantes de comida regional croata y de los Balcanes llenan la estrecha calle de sillas y mesas en ambos lados dejando apenas espacio para los visitantes deben decidir en cual quedarse a disfrutar de la cena.

 

7. Descubrir el fuerte de “Lovrijerac”

Saliendo por la puerta principal del casco antiguo de la ciudad, la “puerta de Pile”, este fuerte del siglo XI se encuentra a mano izquierda, entre laberínticas calles y en forma de península sobre el mar.

Desde lo más alto se obtiene una maravillosa vista de la ciudad y de sus murallas, que aparecen en forma de acantilados sobre el Adriático.

 

8. Practicar kayak en aguas del Adriático

En la pequeña cala artificial que separa las murallas de la ciudad y del recién mencionado fuerte de “Lovrijerac” se amontonan kayaks, instructores y turistas dispuestos a remar las cristalinas aguas que rodean Dubrovnik. Sin ninguna duda, una experiencia inolvidable en la que conseguir una perspectiva única de la ciudad.

El precio ronda los 35€ por 3h de kayak en el Adriático.

 

9. Sumergirse en las aguas de “Banje beach”

Las aguas del Adriático han sido siempre reconocidas como unas de las mejores del mundo y de las más cristalinas. Así que la playa de Banje, a pocos metros de la muralla de Dubrovnik, es siempre una buena opción para descansar de todas las actividades y visitas culturales.

 

10. Volver a recorrer la ciudad de nuevo por la noche

Una vez los cruceristas han desaparecido de la ciudad y los turistas ponen rumbo a sus hoteles, la mayor parte de ellos fuera de las murallas, vale la pena volver a recorrer las calles del casco antiguo de noche.

Focos estratégicamente colocados iluminan los edificios del siglo XVIII de la forma más romántica posible. La ciudad parece, entonces, retroceder en el tiempo… en época de burgueses, palacios, princesas y reinas.

 

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